
Inspiración
• una lata de pintura de cada color que elijas • rodillo de pintura • bandeja de pintura • cinta métrica • lápiz • rollo de hilo • tiza • pinceles • tijeras • cinta de enmascarar
Con la cinta métrica y el lápiz, dibujá dos líneas de puntos paralelas a intervalos regulares por la pared donde querés pintar la línea difuminada.
Con el rodillo, pintá las secciones superior e inferior de la pared hasta las marcas que hiciste, dejando una franja de pared sin pintar en el medio.
Cubrí los dos tramos de hilo con tiza. Estirá el primer hilo por la pared, donde marcaste la línea de puntos superior y asegurala con cinta de enmascarar en los extremos. Repetí el proceso con el segundo hilo contra la línea de puntos inferior. Comprobá que los hilos estén rectos y luego presionalos para dejar dos líneas de tiza paralelas en la pared.
Aplicá dos tiras de cinta de enmascarar, una por encima de la línea de tiza superior y la otra debajo de la línea de tiza inferior.
Con el rodillo, pintá el color de la línea difuminada en la franja de la pared sin pintar, entre las líneas de la cinta de enmascarar. Asegurate de que pintes hasta el borde de la cinta de enmascarar.
Mientras la pintura está húmeda, retirá la cinta de enmascarar y usá una pequeña brocha en seco para difuminar la parte superior e inferior de la franja de pintura húmeda. ¡La línea difuminada está finalizada!
¿No tenés claro qué colores funcionan mejor en tu diseño de línea difuminada? Usá la aplicación Inca Visualizer.