
Inspiración
La diseñadora de moda Elsa Schiaparelli es recordada en general por dos cosas: su famosa rivalidad con Coco Chanel y su color emblema, el ‘rosa Schiaparelli’, más descriptivamente conocido como ‘rosa neón’.
Este color icónico apareció por primera vez en 1936 en el envase de su primera fragancia, Shocking, antes de llevarse a la pasarela en su colección de otoño de 1937.
Desde 1937, el ‘rosa neón’ ha sido el término predilecto para describir un tono de rosa deliciosamente osado que se encuentra entre el fucsia y el magenta, un color que Schiaparelli una vez describió como “toda la luz y las aves y los peces del mundo, juntos”.
Este color fluorescente funciona a la perfección como tonalidad para detalles, especialmente cuando se combina con colores contrastantes como esmeralda, cobalto y mandarina.
Si querés generar un toque más sutil, intentá agregar accesorios rosas a un espacio neutro, como por ejemplo, almohadones fucsias sobre un sofá color caracol o una alfombra magenta sobre un piso de madera.
Si tenés dudas, seguí los pasos de Schiaparelli y confiá en tus instintos: ¡Si te gusta, está bien!