Los colores puros brillantes son tu arma secreta cuando se trata de simular luz natural en un baño sin ventanas. Evitá el extremo más oscuro del espectro de color; en cambio, pintá las paredes con versiones pálidas, de colores cálidos, como amarillo vibrante, rosa y tonos marinos de azul aguamarina. Elegí un color dos o tres tonos más claros para las molduras y el techo. Además de definir el espacio y ofrecer contraste visual, esto alejará la vista de los rincones oscuros.

La iluminación también juega un papel importante. Colocá iluminación cálida con un dimmer sobre el lavbo y la ducha para que los tonos cálidos brillen. ¿Querés hacer una renovación instantánea? No te vas a equivocar con un espejo grande sobre el lavabo: esto hará maravillas para ayudarte a suavizar la luz artificial.