¿Alguna vez anhelaste las épocas cuando todo era más simple? Esta tendencia celebra la estética de la década de los cincuenta, una época menos complicada y más glamorosa. Si mirás la paleta de colores quizás te invadan recuerdos de la infancia: el camión de helado que vendía vainilla con frutilla y menta con chips de chocolate, cielos azules, pelotas de tenis amarillo fluorescente, moños rojos brillantes y tizas rosa pastel. Se trata de utilizar el color para lograr una sensación de claridad y reducir el caos en este mundo moderno exasperante.

Pintá las paredes con pasteles cálidos como el damasco, el lavanda rosáceo y el morado jugoso, o jugá con tonos vibrantes inspirados en las joyas, como el verde azulado profundo o el rojo rubí. Pero esta tendencia no es solo para los valientes. Creá una atmósfera brillante pero sutil al pintar pequeños toques con colores brillantes en lugares inesperados, o combiná un solo tono de un color brillante con neutros relajados.