La temperatura del blanco

¿Pensabas que todos los blancos eran iguales? Mirá de cerca una pared pintada de blanco frío y una pintada de blanco cálido y vas a ver muchísimas diferencias. A diferencia de los blancos fríos, que tienen matices azules o verdes, los blancos cálidos están teñidos con tonos cálidos, tal como rojo y amarillo, lo cual los hace perfectos para dar calidez y luz a espacios oscuros o pequeños.

Aplicá capas

¿Querés usar blanco para crear un refugio apacible? Probá combinar diferentes tonos de blancos cálidos, tal como piedra claro, blanco almendra y marfil cálido. Podrías usar un tono en las paredes, otro en el piso y un color diferente en el techo. Para lograr un contraste sutil, destacá los zócalos y los detalles arquitectónicos en blanco brillante.

Belleza natural

Estas paredes en blanco cálido y terroso crean un gran fondo para accesorios con líneas simples y detalles naturales, tal como bowls de cerámica, jarrones color piedra y tejidos decorativos hechos de fibras naturales como lino y algodón. Variá las texturas y superponelas en capas para crear un hermoso estilo relajado.