- Para empezar, retirá los herrajes y limpiá la superficie de la madera con agua caliente, jabón y una esponja . Además, podés cubrir los surcos y los huecos con masilla, antes de lijar suavemente la superficie. Limpiá con un paño húmedo y dejá secar.
- Es el momento de prepararse. Aplicá una sola mano de Fondo Universal al Agua y dejá secar (mirá las instrucciones si no estás seguro del tiempo de secado).
- ¡Pasemos a la pintura! Te recomendamos usar pinturas al agua, porque se secan rápido y brindan un acabado inmejorable, como Satinca Turbo para una terminación satinada o Incalux Turbo para una terminación brillante. Deberás trabajar en un espacio bien ventilado pero sin corriente de aire directa (dado que esto puede secar rápidamente la pintura).
- Aplicá la primer mano de pintura con un pincel de fibras sintéticas de buena calidad y dejá secar durante bastante tiempo antes de aplicar la segunda mano. Para una aplicación súper suave, primero humedecé ligeramente la madera con una esponja.
- Si estás pintando un tablero o una superficie horizontal, te sugerimos aplicar una o dos manos de barniz transparente para una mayor protección, una vez que la pintura se haya secado por completo. Los barnices satinados o mate, en especial, son buenos para ocultar las marcas. Dejá secar el mueble por al menos 12 horas, antes de volver a colocar los herrajes y acomodar el mueble en su lugar.
Realzá la belleza de tu mueble recién pintado con accesorios personalizados, como una colección de objetos de cristal o fotografías.